La Última Carrera Follow einer Story

stanger23 Martín B.

Peter es un hombre de 50 años que vuelve a su ciudad natal después de muchos años.Vuelve para desalojar la casa después de la muerte de su madre, pero esta le ha dejado una cosa que le hará estar de nuevo con su también fallecido padre. Una cosa que hará que Peter se derrumbe por completo, debido al gran amor que siente por su padre.


Drama Alles öffentlich. © Baychev

#narrativa #historiacorta #historia #español #nostalgia #juego #drama #hijo #madre #padre #familia #Tristeza #triste #amor
Kurzgeschichte
1
9.2k ABRUFE
Abgeschlossen
Lesezeit
AA Teilen

La última carrera

Después de un vuelo "rebelde", el Boeing 747 finalmente aterrizó en la pista húmeda y desgastada del aeropuerto internacional de John F. Kennedy. Hoy el avión no llevaba a mucha gente, debido a que hacía un tiempo muy malo y las personas decidieron no "arriesgar". Entre los pocos pasajeros del Boeing, estaba el pensativo Peter, un hombre ya de 50 años, quien acaba de perder a su madre hace unos tres meses y ahora vuelve para poder coger las cosas de la fallecida y desalojar la casa de sus objetos. Perder a su madre fue un golpe duro para Peter, debido a que ella era la única que le quedaba después de la muerte de su padre hace unos 36 años. Su padre murió durante un servicio como bombero, pero consiguió salvar a aquellas dos niñas atrapadas en el edificio del centro de la ciudad, muriendo así como un auténtico héroe. Peter pasaba mucho tiempo con su padre, jugaban a béisbol juntos, iban cerca del aeropuerto para ver pasar los aviones, Peter le ayudaba en su trabajo y su padre se lo devolvía en los estudios. El chico veía a su padre como el mejor amigo que nunca tenía ni nunca iba a tener, porque durante esta época no tenía amigos, siempre era el elegido para las burlas por parte de sus compañeros, quizás será por la cicatriz de nacimiento que tenía en la cara. Era el "Frankenstein" del Walton High School", nunca olvidaría este ápodo que le dieron. Llegaba a casa llorando, se sentía despechado, pensaba que nunca llegaría a ser algo en la vida, que no valía para nada, que todo el mundo lo odia. Todos estos pensamientos estaban presentes en la mente de Peter hasta que llegaba su padre y los hacía desaparecer gracias a su apoyo y credibilidad en su hijo, cosa que la madre no poseía tanto. Después de días así, padre e hijo siempre se ponían a jugar en la consola y sobre todo a este juego de carreras de coches que los dos adoraban, seguramente porque podían jugar uno contra uno y después guardar el recorrido que hizo el otro y así jugar cuando un jugador faltaba. Jugaron incluso el día de la muerte de su padre, horas antes, minutos antes e infinitos segundos antes. Después del trágico fallecimiento de su padre, Peter nunca volvió a jugar a este juego, guardó la consola en el trastero y nunca más la utilizó, le dijo una vez a su madre que no jugaría hasta que vuelva papá.
Pasaron los años y ahí estaba Peter bajando del avión pensando en estos bonitos momentos que tuvo durante su infancia, pensaba más en su ya fallecido desde hace 36 años padre que en su fallecida hace poco madre. Esto demostraba lo mucho que lo quería, le hablaba cada día a su mujer e hijas de él, de lo valiente y maravilloso padre que era, de que quería ser un padre como el. Lo seguía echando de menos, soñaba muchas noches con el, la mayoría de los sueños eran pesadillas, a causa de estas se "colocaba" con las pastillas de dormir que le había prescrito el médico. Peter no había vuelto a Nueva York desde que se fue cuando tenía 16 años, su madre era la que venía a visitarle a Inglaterra, pero hoy ella ya no podía visitarle, le tocaba a él visitar los viejos espíritus de la casa. Mientras se dirigía hacía la casa en el taxi, miraba a través de la ventana viendo lo mucho que ha cambiado la ciudad y sobre todo en vivo. A medida que más se acercaban al barrio dónde se crió , más le latía el corazón, por un momento se asustó, pensó que le iba a dar un infarto, ya tenía sus 50 años entonces podría pasar. Al llegar enfrente de la casa y salir del taxi, a Peter le vino un "flashback", se vio a si mismo de pequeño corriendo tras el balón y su padre y madre detrás abrazándose y mirándolo con admiración. Esto lo hizo llorar, sus lágrimas empezaron a caer encima de su camisa, su nariz se tapó por completo, tuvo que respirar por la boca durante un momento, se intentó tapar los ojos para que los que pasaban por ahí no vieran a un hombre de 50 años llorar. Sacó la llave y se dirigió hacía la puerta con la mano temblando, parecía que su padre le estaba esperando ahí, esperando para hacer un último partido de béisbol juntos. Al entrar en la casa, Peter recibió fuerte "golpe" de olor a humedad y a madera vieja, en sus ojos se apoderó la oscuridad, sintió como si le hizo un favor a la casa dejando entrar la luz de fuera, debido a que esta no había sido invitada en la casa desde hace tiempo.
En una de las últimas conversaciones que tuvo con su madre, esta le dijo de que tenía algo para el en la habitación fantasma de su padre, algo que podría recuperar a su padre por una vez más, algo que haría que su padre volviera a estar con el. Su madre era muy creyente, creía incluso en fantasmas, pero Peter por el otro lado no compartía las mismas creencias, al escuchar lo que le dijo su madre, le colgó molestado el teléfono, pensando que su mamá le iba a soltar otro "rollo" de fantasmas y religión. "Ella sabe de que el tema de mi padre es muy delicado para mi. ¿Por qué lo hace? ¿Para provocarme más dolor? Es mi madre." , pensó Peter al colgarle el teléfono ese día.
Le costó motivarse para ir a la habitación de su padre, pensó que se lo iba a encontrar en la habitación escribiendo en su máquina de escribir como hace más de treinta años. Finalmente reunió coraje y entró dentro abriendo la puerta con suavidad para no interrumpir a su padre en su escritura. Al entrar vio a su padre sentando en el escritorio escribiendo con el vaso de Whisky al lado, tal y como la hacía siempre, encima de la cama estaba Peter de pequeño intentando ponerse el uniforme de bombero, que le venía grande. Peter supo que su mente estaba jugando con el, tal y como lo hacía el pequeño en la cama, por lo tanto, cerró los ojos y posteriormente los volvió a abrir encontrándose a una habitación desierta condenada a la soledad. Pero en la cama había algo, era una caja vieja con un logo encima que Peter reconoció al momento, era la consola que le regaló su padre, su madre la había sacado después de tantos años. El hombre la cogió al momento y se la llevó al viejo salón, la enchufó en la tele que le compró a su madre justo antes de que esta muera. Al encenderla se quedó paralizado en shock, su corazón volvió a correr rápido, el juego de carreras de coches aún estaba metido y funcionaba después de tantos años. Lo que vio a continuación le sintió como una fuerte y fría puñalada en el corazón, el juego tenía guardado el último recorrido que hizo su padre, es decir, podría enfrentarse de nuevo a su papá, su espíritu estaba atrapado en el juego. Con las lagrimas cayendo encima de su cara como las primeras gotas de lluvia en otoño, un llanto incontrolable y las manos temblando, se puso a jugar compitiendo contra su padre de nuevo, pero esta vez sin tenerlo al lado, sin  que su padre ría, porque le estaba ganando. El hombre lloraba sin poder controlarse, pero siguiendo la trayectoria del coche de su padre, como si fuera este lo iba a llevar a dónde estaba papá. Finalmente se acercaron a la línea final, ahí fue cuando Peter soltó el mando y dejó que su padre le ganara una última vez y así pasó. Peter se quedó mirando a la pantalla del televisor fijamente con los ojos inundados por la tristeza y la nostalgia, hasta que apagó la consola y posteriormente sus ojos.

7. Januar 2018 23:17:23 0 Bericht Einbetten 0
Das Ende

Über den Autor

Martín B. Si el ser humano se considera un animal... ¿Por qué está mal visto comérselo?

Kommentiere etwas

Post!
Bisher keine Kommentare. Sei der Erste, der etwas sagt!
~