german335 German Martinez

Resumen de las aventuras de Fred en su búsqueda del templo del dios en calzones rojos. Este cuento es una recopilación de microrrelatos que solo busca entretener.


Kurzgeschichten Alles öffentlich.

#humor #exploracion #aventura
Kurzgeschichte
3
311 ABRUFE
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La búsqueda del templo perdido.

Con gran emoción, Fred por la selva avanzó. Él no estaba solo en esta excursión, pues a tres exploradores, el joven colombiano contrató.


—Estamos por llegar, el templo del dios en calzones no debe estar lejos de este lugar, pronto nuestro sueño se realizará —anunció Fred con energía sin igual.


—Señor, por favor, debe recapacitar, la última vez cocos y piedras nos llovieron sin parar. Esta vez algo peor nos podría pasar —agregó Tomas, uno de los hombres que claramente tenía miedo de avanzar.


—Algo terrible ocurrirá, el Dios en calzones no nos perdonará… —dijo otro de los caballeros que caminaban por el lugar.


—Los monos no sabían lo que hacían, seguro nos confundieron con algún animal que desconocían —replicó Fred con alegría.


—¡Nos joderan! Y todo será por la culpa de este colombiano que no sabe cuándo parar… —susurró Tomas sin que Fred lo pudiera escuchar.


—Vengan, por aquí avanzaremos más rápido en nuestro trayecto —indicó Fred señalando un río pequeño.


Con dudas y sin saber si Fred estaba en lo correcto, sus compañeros cruzaron el riachuelo, pero pronto notaron que este poseía una sorpresa aguardándolos en el medio.


—¡Algo me mordió! ¿Qué demonios es esto? —gritó Tomas perplejo.


En ese momento Fred sintió algo en su muslo derecho, como si agujas atravesaran su cuerpo.


—¡Joder, creo que este no era el sendero correcto! —exclamó Fred deseando salir del agua, pues una piraña se había aferrado a sus nalgas.


Tras momentos de dolor y lamentos, los exploradores salieron de ese lugar de tormento.


—Perdón muchachos, pero veamos esto por el lado bueno, cruzamos el río, ahora estamos más cerca del lugar donde cumpliremos nuestros deseos.


Los exploradores estaban molestos, no querían avanzar bajo las órdenes del que, por burla y con gran falta de respeto, ahora llamaban Fredo.


—Joder con el puto Fredo —comentó Tomas molesto—. Nos vamos a joder si seguimos a este obseso.


—No teman, Fred esta en acá. ¿Qué podría salir mal? —dijo el líder viendo una caída de agua descomunal—. ¡Tenemos que avanzar! Subamos a lo alto de ese lugar.


Con dudas y recelo, los exploradores de Fred iniciaron su ascenso. Solo para minutos después encontrar tres enormes jabalís que, viéndose molestos, los forzaron a descender por donde subieron.


—¡Esto se acabó! Una más y nos largamos con o sin el inútil de Fredo —anunció Tomas a sus compañeros. Quienes lo apoyaron y asintieron.


Rodearon la caída de agua para continuar el camino marcado por el mapa del llamado Fredo. Uno que, aunque sus hombres nunca supieron, le costó menos de un dólar en una tienda de descuentos.


—¡Por aquí, estamos en el rumbo correcto! —anunció Fred a los hombres que ahora lo miraban con desprecio.


Todos se miraron y tuvieron miedo, al ver un puente de madera que parecía dispuesto a desarmarse en ese vacío de noventa metros.


—¡Por ahí no vamos a pasar! —dijeron los hombres sin dudar.


Fred habló hasta que, tras media hora de negociar, los animó a continuar. Entonces esos hombres, llenos de miedo sin igual, empezaron a caminar por ese puente que los podría traicionar.


—¡Veremos el templo al cruzar, se los puedo garantizar! —dijo Fred intentando animar a los que parecían dudar.


Pero todo cambio cuando a pocos metros de llegar, tres fieros osos llegaron y dedicaron a esperar a esos incautos que el puente estaban por cruzar.


—¡Ni hablar, nos vamos ya! —exclamó Tomas el tenaz.


Los exploradores tomaron a Fred en contra de su voluntad, lo amarraron y lo hicieron regresar.


—¡No, estamos por llegar, les prometo que no se arrepentirán!


—Amordácenlo para que no hable más —ordenó Tomas sin dejar de caminar.


Sin poderse expresar, Fred fue obligado a retornar, ignorando que a menos de cien metros estaba el templo que deseaba encontrar.


En su morada el dios en calzones apareció. Su riza no pudo aguantar al ver a ese colombiano siendo arrastrado lejos de su hogar.

10. April 2021 09:40:59 2 Bericht Einbetten Follow einer Story
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Das Ende

Über den Autor

German Martinez Saludos, me llamo German Martinez y me gusta crear historias de fantasía y ciencia ficción. Espero que disfruten los escritos en este espacio, de la misma manera que yo disfruto haciéndolos. Saludos y nos leemos pronto.

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Adriana Barral Adriana Barral
Me gustó mucho.
April 11, 2021, 00:00

  • German Martinez German Martinez
    Muchas gracias, Adriana, me alegra que te gustara este pequeño cuento :D April 20, 2021, 12:12
~