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Problemas de llevar comida a la playa

No hay ninguna duda: ir a la playa es uno de esos planes que pueden convertir un caluroso día de verano en una experiencia perfecta. El calor del sol, la brisa que viene del mar y los baños infinitos son cosas a las que nadie debería renunciar. Pero, ¿qué pasa cuando hay que ir con comida a la playa? Pues que ese momento que era de relax puede convertirse en toda una odisea. Descubre aquí los motivos.



Es muy incómodo

Lo primero de todo es que cuando te veas cargado de neveras, bolsas y otros utensilios varios querrás dar media vuelta, meterte en casa y olvidarte de ir a la playa. A ninguno nos gusta salir cargados como mulos, pero, en ocasiones, llevar la propia comida a la playa obliga a ello.


Más si vas a ir con niños. Ten en cuenta que, si vas solo con tu pareja e incluso si vas a echar el día de playa tú solo, las necesidades serán mínimas. No así con los más pequeños, y es que ellos son los que necesitan una mayor cantidad de productos y tipos de comida para estar cómodos.


Después te tocará evitar que la arena manche tus cubiertos, por no hablar de la necesidad de arrastrar también de mesas y sillas para poder comer de una forma medio civilizada. En fin, que puede ser una experiencia que no quieras repetir en bastante tiempo.



Cuidado con las intoxicaciones

Esto va tanto para grandes como para pequeños, y es que, sin duda alguna, comer en la playa puede ser fuente de problemas gastrointestinales que echen a perder todas tus vacaciones. Por ejemplo, el hielo que sueltan las bolsas de hielo que llevas para enfriar tu nevera es el ecosistema predilecto de un buen número de bacterias.


Pero lo peor de todo sucede cuando, de forma inevitable, se rompe la cadena de frío. Esos filetes que llevabas de casa y que han estado un rato en una nevera al sol pueden convertirse en una bomba de relojería para tu estómago. Ni que decir tiene que la mayonesa no debería pisar la playa de ninguna de las formas, y es que hay alimentos que son capaces de mutar en armas biológicas a poco que entren en contacto con las temperaturas que suele haber al borde del mar.

La solución

Si vas a llevar comida a la playa, te aconsejamos neveras eléctricas que eviten el hielo y, por lo tanto, no creen esa humedad que tanto gusta a los patógenos. Pero la mejor solución es no llevarte tus alimentos. Pide la mejor comida en Fuengirola o en cualquier otra playa de la Costa del Sol, ya que hay empresas que te la llevarán donde tú digas.


Con ello evitarás las incomodidades y los peligros de llevar tu propia comida y, además, podrás disfrutar de platos que quizás no te apetezca cocinar, pero sí comer. No lo dudes, la forma más segura, cómoda y sencilla de comer en la playa es pedir la comida y no hacerla tú.

29. Juli 2019 09:59:06 0 Bericht Einbetten 0
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